Columnas de Opinión Socios

Sostenibilidad y pandemia

Por: Camila Bjorlig, Gerenta área de Sostenibilidad de Inmobiliaria Altura.

Hoy en día nos enfrentamos ante una crisis que nos obliga a todos a repensar la forma en que vivimos e impulsar cambios que en otras circunstancias probablemente se hubieran tardado años en implementar.

La pandemia ha hecho que nos veamos forzados a mantenernos en nuestros hogares y alterar la manera de relacionarnos con nuestra familia, pareja o amigos/as. Convivir en espacios que no generan paz y bienestar crea situaciones aún más estresantes, sobre todo a aquellas personas que se ven forzadas a vivir en ciudades sobrepobladas donde hay una baja densidad de vegetación y extrema contaminación ambiental y acústica. Esto, sumado a un excesivo costo en mantención y gastos comunes generados por edificios poco eficientes, tiene un alto impacto medio ambiental y contribuye aún más al nivel de stress.

Como empresas ligadas al rubro de la construcción podremos avanzar en la dirección correcta con una estrategia holística que posicione a las personas en el centro del negocio construyendo edificios sostenibles y enfocados en su bienestar.

Al construir edificios sostenibles nos preocupamos principalmente de diseñar espacios que no sobre consuman recursos, como energía para calentarse o enfriarse. Las cuentas de luz aumentan por el uso de estufas en espacios que no cuentan con ventanas eficientes o por puentes térmicos. Los puentes térmicos son generados por precarias soluciones constructivas. Otro ejemplo son los sistemas de calefacción de agua anticuados y extremadamente lentos. Soluciones tendientes a mejorar este tipo de aspectos se podrían adoptar si todos los colaboradores de la industria trabajaran integradamente.

Es imprescindible tomar decisiones con una visión a largo plazo para avanzar hacia la sustentabilidad optando por edificios más eficientes que posean algún tipo de certificación reconocida. Ya que adquirir un nuevo hogar es una inversión que debe considerar todo el ciclo de vida de un proyecto y los costos de mantención asociados.

Por otro lado, el mercado millennial de jóvenes, cada vez más preocupados, conscientes y educados, exigen cambios fundamentales ante un mundo amenazado por el cambio climático. Nuestros clientes están cambiando por que las sociedades están evolucionando, y nuestra principal preocupación es que se nos está acabando el tiempo. Tenemos la oportunidad de ser los agentes de cambio qué tanto se necesitan en este país, de tomar las riendas e impulsar la transición hacia el tipo de sociedad a la que nos gustaría pertenecer. Para avanzar tendremos que ser capaces de analizar, ser críticos y observar la dirección en la que evoluciona el mercado, sobre todo si buscamos perdurar tanto como sociedad y como empresa.

Hoy en día ALTURA está en proceso de verificación para ser empresa B. Buscamos ser quienes midan y gestionen su impacto ambiental y social. Creamos espacios donde las personas se sientan bien y no deban pagar elevados gastos comunes.

Invitamos a los demás ser parte de este cambio empezando por medir su propio impacto utilizando herramientas como las que nos entrega Evaluación de impacto B. Implementando mejoras internas y para la comunidad.

Hacer las cosas bien se recompensa, tal como nos demuestra el estudio realizado por Boston Consulting Group (BCG); La preocupación por el impacto social de las empresas trae beneficios financieros.

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