Noticias y Actividades
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En diciembre pasado se realizó la versión 25 de la Conferencia de las Partes (COP), que tuvo la asistencia de representantes de más de 200 países.
En esta oportunidad se acordó un compromiso al año 2020 para que los países presenten planes de reducción de emisiones de carbono "más ambiciosos" con el fin de responder de mejor manera a la emergencia climática, el que será presentado en la versión número 26 en Glasgow, Escocia, donde se abordará la brecha entre la recomendación de la ciencia para evitar el peligro del cambio climático y el estado actual de sus propias emisiones.
El segundo punto importante del documento está relacionado con el rol de la ciencia, donde se reconoce que cualquier política climática debe ser permanentemente actualizada en base a los avances de la ciencia. Así, se habla de que el conocimiento científico será el "eje principal" para focalizar las decisiones climáticas de los países.
El océano y el uso del suelo fue un tercer punto clave de este consenso, reconociendo la importancia de mantener su equilibro para el buen funcionamiento del sistema climático.
En el cierre de la COP25, la presidenta de la cumbre y ministra del medio ambiente de nuestro país, Carolina Schmidt, aseguró que los acuerdos alcanzados son importantes pero no son "suficientes". "El mundo nos está mirando y espera soluciones concretas más ambiciosas. Por lo tanto, no estamos satisfechos", dijo.
En este escenario, el desafío será trabajar y lograr acuerdos con relación a los siguientes puntos:
1.- El acuerdo pide un aumento de la ambición de los compromisos de lucha contra el cambio climático siguiendo el calendario marcado en el Acuerdo de París. Sienta las bases para que, en 2020, los países presenten compromisos de reducción de emisiones (NDC, por sus siglas en inglés) más ambiciosos para responder a la emergencia climática de cara a la COP26 de Glasgow.
2.- Reconocer que las políticas climáticas deben ser permanentemente actualizadas en base a los avances de la ciencia. Reconocer también, el papel del Panel Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC) de Naciones Unidas y agradece los dos informes especiales publicados por este organismo en 2019, sobre uso del suelo y océanos.
3.- La lucha contra el cambio climático es una cuestión transversal que afecta a ámbitos como las finanzas, la ciencia, la industria, la energía, el transporte, los bosques o la agricultura, entre otros.
4.- El texto reconoce la importancia de los océanos en el sistema climático y como respuesta a los informes especiales del IPCC publicados durante 2019, la Convención de Clima celebrará un diálogo de océanos y otro sobre usos del suelo una sesión de junio de 2020.
5.- Se acuerda un nuevo Plan de Acción de Género para impulsar la participación de las mujeres en la negociación internacional del clima, desarrollar medidas que permitan dar respuesta al desigual efecto del cambio climático en mujeres y niñas, y promover su papel como agentes del cambio hacia un mundo libre de emisiones. Estará vigente hasta el año 2025 en el que se revisará.
6.- Se dan directrices al Fondo Verde del Clima para que, por primera vez, destine recursos frente a las pérdidas y daños que sufren los países más vulnerables a los fenómenos climáticos extremos.
7.- La regulación de los mercados de carbono del artículo 6 del acuerdo de París.
8.- Reconocer el valor del multilateralismo y de la cooperación internacional para resolver un desafío global como el cambio climático. Aún en contextos globales complejos, que la agenda climática no decaiga y seguir trabajando en la implementación del Acuerdo de París.
9.- Se reconoce el importante protagonismo de la dimensión social en la COP25 y que las personas deben estar en el centro de la respuesta a la crisis climática.
10.- Los negociadores reconocen la importancia de los actores no gubernamentales en la acción climática y los invita a incrementar su acción.